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Expo de Milán: apostando por la madera y la alimentación sostenibles



Desde el pasado 1 de mayo, la ciudad italiana de Milán acoge la Exposición Universal, cuyo lema para la presente edición es "Alimentar el planeta, energía para la vida". Su objetivo es abrir un diálogo entre actores internacionales, intercambiar puntos de vista y compartir soluciones para dos grandes retos de la humanidad: los problemas de nutrición y la escasez de recursos de nuestro planeta.

Una de las zonas más importantes del recinto es la Slow Food Area, 3.300 m2 situados a pocos pasos de una de las entradas principales. Se trata de un espacio sostenible diseñado por la firma suiza Herzog & de Meuron, uno de los más prestigiosos estudios de arquitectura del mundo, responsable de la Tate Modern de Londres y el Estadio Nacional de Pekín. La sostenibilidad ha guiado la elección de los materiales de sus estructuras, que evocan los caseríos típicos del paisaje rural de Lombardía. Los tres edificios modulares han sido construidos con madera de alerce certificada PEFC procedente de bosques gestionados de forma sostenible. Las estructuras -sencillas, luminosas y de larga duración- tienen un bajo impacto ambiental, y armonizan perfectamente con su contenido. Cuando termine la Expo, los edificios serán desmontados y reutilizados.

También se ha usado madera con certificado PEFC en el pabellón de Save the Children, diseñado por el estudio milanés Argot y construido por Legnolandia; los pabellones de Irlanda, Malasia, Austria, Colombia y una parte del de Bélgica; un kilómetro de camino de madera a lo largo del canal de la Expo; el mobiliario y los floreros del Fruit and Cereals Cluster; el stand de la World Association of Agronomists -compartido con la National Order of Doctors of Agronomy and Doctors of Forestry- y el teatro Slow Food.

Hasta el 31 de octubre, la Expo de Milán se convertirá en un escaparate mundial en el que más de 140 países mostrarán lo mejor de su tecnología para responder al reto de garantizar una alimentación sana, segura y suficiente para todos, respetando al mismo tiempo el planeta y su equilibrio. Buena parte de esa respuesta pasa por el cuidado de los bosques, suministradores de una gran variedad de alimentos que, además de proporcionar comida a millones de personas, son un placer para el paladar. Por ejemplo, setas, hongos, trufas, piñones, castañas, frutas del bosque, miel, plantas aromáticas, incluso el cerdo ibérico criado en dehesas, son productos silvestres que están presentes en todas las cocinas. Desde PEFC España nos sumamos al reto la Expo de Milán 2015, con nuestro proyecto “Sabores de Bosques Sostenibles” con el objetivo de promover una alimentación más sostenible a través de los productos silvestres procedentes de bosques bien gestionados y con la certificación PEFC.


PEFC
Slow Food Pavilion
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Slow Food Pavilion